Quién soy

Soy una persona que necesita compartir ciertas cosas y movidas de una forma anónima, que ha perdido la esperanza en ser feliz y que simplemente tiene como meta llegar a ayudar de cierta manera a esta sociedad

martes, 5 de julio de 2011

LA SUERTE

  Soy una persona que por norma general se ha basado en su propio esfuerzo para conseguir las cosas, y todo en lo que me he esforzado he conseguido buenos resultados o he conseguido por lo menos lo que me proponía. Soy adepto al dicho de si uno quiere, puede. Pero también me he dado cuenta de que todo lo que no depende de mi esfuerzo me ha salido mal, es decir, se podría decir que la fortuna no me ha sonreído hasta ahora. ¿Soy realmente una víctima de la diosa Fortuna, o soy un cobarde que en lugar de afrontar la verdad se escuda en escusas vanas?
  Dicen, y puede que piense, que para ser feliz en esta vida hay que tener un golpe de suerte (o varios) en el momento oportuno y en la situación justa, pero si nos basamos en esa regla los que no tengan dicho golpe de suerte no podrán ser felices. Digo que puede que yo piense eso porque a este razonamiento yo le veo un pro y dos contras. Vamos a verlos:
  Los contras son simplemente racionales: el primero radica en lo que consideramos como felicidad, ¿es realmente feliz una persona a la que le pasan cosas buenas o es más feliz otra que lo que hace es hacer feliz a los demás?, pensemos un momento en esos altruistas que decían que la condición necesaria y suficiente para conseguir la felicidad es ver la felicidad en los demás. Aquí se nos cae un poco la importancia de la suerte. La segunda radica, por su parte, en si realmente la suerte se encuentra o se busca. Un buen jugador de póker no lo es por suerte, lo es porque sabe jugar. Si nos regimos por el principio de que la suerte es igualitaria para todos, simplemente por probabilidad, llegaremos al silogismo simple de que todos tendríamos que ser prácticamente igual de felices, y no es así, Aquí lo que se nos cae el hecho de si es realmente suerte aquello a lo que le llamamos "suerte" o es habilidad.
  El pro? sencillo, mi vida y mi corta experiencia. Uno intenta siempre actuar de buena fe, siendo fiel a sí mismo, e intentando hacer las cosas racionalmente y se da cuenta que cuando necesita un empujón, la vida se lo chafa.
¿Soy realmente un desgraciado?, no lo creo, siempre he pensado que uno es víctima de sí mismo. Realmente sigo sin perder la fe a una canción de Serrat que dice que "de vez en cuando la vida toma contigo un café". A mí me gustaría uno solo y sin azúcar.

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